Federico Jordan Muiños

¡Muy buenas! Mi nombre es: Federico. Para tener el que figura en la partida de nacimiento, tenemos que agregarle un: Maximiliano Jordan Muiños. Así de largo ¿Qué más? Nací el 12/12/1985 en C.A.B.A. Así que el 12/12/12 lo festejé con especial emoción.

            Desde chico me gustó crear y, hace unos pocos años, decidí dar el salto hacia algo más serio y comprometido. No son muchas obras las que tengo en mi haber y pocas las selecciones que poseo antologías. Así que, aunque fuesen muchas, no los voy a aburrir.

Ahora, si leen esto puede ser que en su mente ronde la pregunta: «¿compro algún libro de él?». Si sientes en tú ser resonar con él, hazlo. De lo contrario déjalo que ya vendrá quien sienta que debe hacerlo. No te atiborres de más temas a los que ya posees. Desde aquí les deseo lo mejor de la vida ¡Un abrazo enorme!

 

 

Reseñas

Reseña: “Es momento de despertar”

Somos la amalgama de nuestras experiencias que de una u otra forma toman contacto entre sí. Dando un resultado sumamente personal. Sin embargo, muchas veces, chocan y no pueden ajustarse correctamente. Entonces, qué hacemos. Si nos damos cuenta del hecho, quizás, nos detengamos a mirar bien dentro nuestro. Así descubrir, realmente, qué es esencia personal y qué de otros.

Si tienes ganas de empezar, proseguir o retomar ese viaje hacia tú interior y descubrir más de quién sos, adéntrate entre las hojas de este libro.

No podemos ofrecer la fórmula exacta para que puedas limpiar asperezas, sacar lo que no es tuyo y brillar al cien por ciento en todo tu esplendor. Mas, vamos a dar todo para intentar brindarte lo que necesites para lograrlo. Es mi deseo que juntos podamos encontrar, mínimo, una verdad propia ¿Si no lo logramos? Entonces, nadie nos quita el camino recorrido. Simplemente, busquemos la forma de ser lo más auténticos posibles. El resto vendrá solo.

 

Reseña: “Rotas Cadenas: Jacarandá”

Un joven sin recuerdos, un lugar de la ciudad de Buenos Aires, en un tiempo futuro, más o menos cercano según sea nuestra confianza en los avances de la tecnología.

En ese mundo, solo lo externo parece haber cambiado si lo confrontamos con el hoy. Los seres que lo habitan son vulnerables, presas de emociones y sentimientos contradictorios; anhelan el amor y la amistad, un universo en armonía, pero a la vez siguen enfrentándose como lo hicieran durante siglos llevados por el afán de poder.

El protagonista asoma a ese entorno y, casi sin quererlo, abandona su refugio seguro, junto a su amigo Jacarandá, para intentar a descubrir quién es. Comienza a buscarse. En tal búsqueda, por esa inmediata empatía que el autor logra establecer con sus lectores, ha de llevarnos a transitar una historia de sostenido suspenso, relatada el ritmo ágil del pensamiento, lenguaje claro, de oraciones breves que, cual pinceladas certeras permiten reflexionar junto con el personaje, ver a través de su mirada, vivir cada secuencia. Una vez iniciado ese camino hacia el encuentro con su verdad, el desafío ha de ser, para el protagonista, ir hacia adelante. El lector no podrá dejar de seguirlo, hasta el final.

Susana Panza

06.02.16

 

Reseña: “Las Crónicas: Noronrad”

En este mundo existen seres con diferentes habilidades, nada que no hayas visto antes. Entre ellos destaca un joven que posee el “malva de los dioses”. Así es como lo llaman los seres que habitan este lugar, pero… ¿a qué se refieren? Al color de su iris. Sí, hay más personas como él en ese sentido. Salvo que sus ojos le otorgan una habilidad muy particular. ¿Cuál es? Tendrás que adentrarte para descubrirlo.

            Igual, no es solo esta habilidad lo que puede llamar la atención. No es un héroe sin parangón. Es un joven que, perdido en el mundo, prefirió alejarse y viajar junto a su fiel compañero: Temerario. Un poni que lo acompaña desde hace varios años y está junto a él en las buenas y las malas.

            Las páginas que vas a leer, van a hacer que puedas adentrarte un poco en este mundo, conocer cómo este joven termina volviéndose a inmiscuir de forma activa en la vida de otras personas. Algunas veces por caprichos del destino y otras por decisión propia.